Encuentro "Alegría Joven" en Charata (Chaco, Argentina)
Encontrarnos con Jesús desde el corazón y la mirada de los Jóvenes
Hola queridos hermanos en Cristo; me llamo Jorge y junto a mi esposa Mabel trabajamos hace unos años en la organización de retiros espirituales para jóvenes, yo tengo 48 años y ella 45, pero esta vocación nace desde hace unos años cuando tuvimos la gracia de conocer a un sacerdote el P. Juan José Crippa en una localidad chiquita de mi provincia donde vivimos durante 10 años, Presidencia de la Plaza. Allí comenzamos a servir en retiros espirituales como auxiliares y aprender a organizarlos acompañando a jóvenes y adultos facilitándoles el encuentro mas bello que puede tener el ser humano, el encuentro con el AMOR DE DIOS, luego de unos años fui trasladado a la localidad donde vivimos actualmente Charata. Nuestros hijos iban
creciendo y ya se hicieron adolescentes y entrando en la etapa de la juventud. Con mi esposa primeramente asumimos el apostolado de Caritas, donde trabajamos durante 6 años, siempre siguiendo el consejo de muchos sacerdotes amigos que nos recomendaban tener un apostolado donde podamos servir y crecer juntos, pero en mi corazón y en el de Mabel siempre daba vueltas la idea de plasmar todo lo que el P. Juan José nos había enseñado. Hasta que un día un compañero de trabajo, que se llama Juan Carlos me propuso organizar un retiro para jóvenes, y sin dudarlo nos pusimos a trabajar en el proyecto, así nacieron un poco los retiros que hoy realizamos dos veces por año aquí en nuestra localidad.
En un transitar de 5 años realizando retiros espirituales hemos contemplado la inagotable misericordia de Dios para con sus hijos, primero porque nosotros que organizamos estos encuentros somos los menos dignos, pero ofrecemos a Dios nuestras manos para que sus jóvenes queridos sigan siendo llamados a Su encuentro.
Los retiros están centrados en Jesús Eucaristía, donde le dedicamos una adoración permanente con todos los jóvenes y adultos del equipo. Dios en cada encuentro nos ha sorprendido y nos ha hablado particularmente a través de cada joven y de cada hermano que nos ha ayudado en el servicio. Dios se ha revelado en la mirada triste de cada joven, pero también en la expresión simple de la auténtica alegría, esa que solo nos puede regalar Jesús cuando nos abraza y nos sana de tantas heridas provocadas en su mayor parte por nosotros mismos, y en otros casos por los que nos rodean y por la vida misma.
Los jóvenes claman por ti y por mi, necesitan ser escuchados, comprendidos, abrazados, consolados, y tantas otras cosas.
Pero sobretodo estos encuentros nos han enseñado que Dios en Cristo, nos abraza y nos consuela a través de cada hermano o hermana que en su nombre viene a nosotros para servirnos y escucharnos.
Solo queda agradecer a Dios por tantas gracias recibidas en cada encuentro, por tantos jóvenes que han sido llamados y algunos están hoy haciendo su discernimiento para la vida religiosa consagrada y otros que simplemente se han encendido en el Amor a Cristo y están dando sus frutos en su familia, escuela o en la pastoral.
La otra cosa que debemos agradecer a Dios, es el acompañamiento de nuestros hijos, Marcela, Patricia y Guillermo, que innumerables veces no solamente han servido como auxiliares sino que nos ayudan a perseverar en esta pastoral, esto es lo hermoso, que toda la familia esta comprometida en la evangelización de los jóvenes ya sea con la oración, con el servicio o con ambos.
Me gustaría hacer también una lista y agradecer a cada hermano que nos ha ayudado y nos ayudan a llevar adelante estos retiros, pero son muchos y Dios sabe quienes son, los que anónimamente se ponen a su servicio simplemente porque lo aman y porque aman a los jovenes. Pero si quiero recordar y hacer un homenaje a un hermano que no hace mucho nos abandonó en un accidente automovilístico, nuestro querido Pololo Cimbaro Canella, simplemente Pololo, un joven de un poco mas de 60 años que desde su servicio y oración nos hizo sentir lo importante de ser joven a pesar de los años de vida.
Querido joven: a ti que te toca leer este pequeño testimonio te digo, Jesús te llama cada mañana en la que abres los ojos y miras el techo de tu pieza, te llama en cada alegría que vives, te llama en cada momento de dolor que te toca vivir. No dejes
pasar la posibilidad de buscar un encuentro personal con el único que puede darte la luz para encontrar la felicidad que tanto anhelamos todos Jesucristo Resucitado.
Un fraternal Abrazo en Cristo y María Santísima para la gran familia de producciones peregrinando, a Sergio Basigalupe que nos acompañó en el último retiro y ayudo tanto a los jóvenes a encontrarse con el Bendito y vivificante Amor de Dios y a su familia que gracias a ella el puede seguir sirviendo a Dios. Y para los visitantes de esta página un abrazo de corazón en el Señor de la Vida.
Jorge y Mabel Mora
Charata, Chaco
"Dar sin Esperar Nada a Cambio"
Abril de 2007
Ante todo, doy gracias a Dios por la hermosa oportunidad que me dio, de conocer a los jóvenes, a Sergio, a Jorge y a su esposa Maby; y sobre todo de hacerme sentir su presencia durante todo el Encuentro "Alegría Joven’2007".
Cristo Jesús tocó mi puerta para hacerme una invitación para ir a un Encuentro de Jóvenes, a Charata (Chaco-Argentina), llevando y acompañando a mi amigo Sergio, que siempre digo que el Señor me lo regaló, que nos puso en el mismo camino…
Quiero compartir con todos, lo que viví en el Retiro. Primero, yo no sabía qué iba ha hacer en el retiro. Yo sólo acompañaba a Sergio, que fue invitado a dar unas charlas. Cuando llegamos, el Coordinador del Retiro, Jorge, me dice cual sería mi tarea. Para mí fue el regalo más grande, encargarme de los turnos de la custodia del Santísimo, que estuvo expuesto en todo el retiro. Tuve muchos momentos de intimidad con el Señor, donde ofrecía todo lo que tengo, lo que soy, para que el Señor transforme todos mis dolores y sufrimientos en la apertura de corazón de los jóvenes y así puedan experimentar su amor por cada uno de ellos, sanando cada herida que había en sus corazones.
Tuve la oportunidad de charlar frente e El con varios jóvenes, donde cada uno fue sacando de sus corazones lo que tanto daño le hacía, donde compartía en silencio sus sufrimientos; sólo los escuchaba y luego les pedía que hicieran un silencio de todo ruido interior y que abrieran los oídos de sus corazones, que escucharan a Jesús. en ese momento de silencio yo oraba y ofrecía para que el Señor sane las heridas que había y no los dejaba experimentar su amor infinito. Ahí pude ver cómo el Señor obraba en ellos.
Me di cuenta que los jóvenes pedían a gritos ser escuchados; también noté la gran falta de afecto que ellos tenían…lo único que hice fue contenerlos y darles mucho amor a través de abrazos y unos oídos dispuestos a escuchar y sin una boca que cuestione o juzgue. De más está decir que yo también recibí mucho amor de parte de ellos, y se me viene a la cabeza la frase:"dá y no esperes nada a cambio". Y todo vuelve por añadidura.
En el momento de la oración de sanación interior, cumplí con la misión de un ángel, permanentemente estuve en oración, ofreciendo mis penas más grandes para que las almas de los jóvenes pudieran sanar sus heridas y no dejaran de sentir el amor infinito del Padre Celestial. Pude ver, sentir …como el Señor hacía maravillas en cada uno de los jóvenes…Ellos realmente murieron con Él y resucitaron a una nueva vida, para gloria de Dios.
De Charata me traje el corazón lleno del amor de Dios y de los jóvenes también; y la gran satisfacción de haber sido una pequeña servidora del Señor.
Alina Marano
"El Amor Sana las Heridas del Corazón"
Testimonio del Encuentro "Alegría Joven 2007" - Charata, Chaco
Fui invitado por Jorge y su esposa Mabel, a dar algunas de las Charlas del Encuentro "Alegría Joven"; que ellos coordinan. Esta experiencia, realizada en Charata (Chaco – Argentina); es para jóvenes y la gran mayoría de las reflexiones (que ellos llaman "plomos"),son realizadas por "auxiliares" jóvenes, que previamente han hecho la experiencia.
Este encuentro – retiro ha sido para mí una hermosa oportunidad de "experimentar cómo el Señor sigue llamando con especial atención y solicitud paternal a los jóvenes, para que tengan una profunda vivencia de Su Amor y le descubran como el Amigo que no defrauda sus inquietudes".
Esta vivencia, profunda y gozosamente eucarística, ha marcado la vida personal de estos casi 80 jóvenes participantes. Desde la adoración eucarística permanente y la oración de sanación interior, el Señor ha ido tocando y sanando sus vidas.
Me impresionó mucho, la apertura de todos los jóvenes participantes; la capacidad de escucha; la actitud de disponibilidad en el servicio de los jóvenes auxiliares. Me tocó profundamente el corazón "cómo el Espíritu Santo a través de la charla sobre "El Perdón", "la imposición de manos" y "la oración de sanación interior", realizada por varias horas. Obró en el corazón y en la vida personal de esos jóvenes. Se notó en sus labios, en los gestos, en los cánticos, en las lágrimas, en los abrazos y en la contención de unos a otros. Me hizo mucho bien espiritual, haber podido aportar mi granito de arena para que ellos vivieran esta experiencia tan fuerte reconversión al Señor.
La alegría de estos Jóvenes, reflejada en sus cantos y rostros cuando se marchaban "me hicieron comprender aún más que cuando abrimos el alma al Espíritu Santo, es Él mismo quien nos da luz y fuerzas para renovarnos en nuestra vida cotidiana, en nuestra Fe y Amor a Cristo, Redentor y Salvador nuestro".
Les dejo mi abrazo a estos jóvenes. Les invito a seguir el camino de Cristo a lo largo de toda la vida, haciendo cotidianamente "su opción por Él y por su Evangelio". Aliento a otros jóvenes a tener esta rica experiencia, que marcará sus vidas con el sello imborrable del amor redentor y sanador del Señor. Guardo en el corazón, todo lo que me han enseñado esos jóvenes; Mabel y Jorge con su entrega a la organización de este encuentro; Alina, entregada a cumplir con su misión de ser "ángel, que acompañó desde el Sagrario" el camino de renovación y sanación interior de estos chicos.¡Y cómo el Espíritu Santo ha querido utilizarnos a todos como sus instrumentos!.
¡Dios les Bendice a todos!.
Sergio Ariel Bacigalupe
"Dios es Amor"
Esto es lo que pretenden reflejar los TESTIMONIOS que hemos querido "compartir" en esta Sección de nuestro sitio de evangelización: "¡EL AMOR INMENSO DE DIOS QUE SE MANIFIESTA EN NUESTRAS VIDAS Y OBRA MUCHAS VECES TAMBIEN A TRAVES NUESTRO"…
Testimonios Que debemos leerlos y meditarlos "a la luz de la Fe y con el corazón abierto, para dejarnos inundar de ese amor Divino".
"El mundo de hoy tiene necesidad de Dios y del testimonio de vida, de todos y cada uno de nosotros los cristianos; que hemos abierto el corazón y la vida al AMOR DE DIOS". Las palabras muchas veces quedan en el olvido; pero no así, el testimonio.
Que todos "nos llenemos de este amor de Dios que obra en la vida de los hombres; muchas veces, utilizando pobres y simples pero eficaces instrumentos".
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"Servir a Dios en Familia"
TESTIMONIO DESDE GUATEMALA: GUILLERMO SANTIS
En el año 1986 el 6 de agosto fue un día importantísimo para mi, es cuando me encontré con el Señor, fue en un retiro de Renovación Carismática Católica, tenia 14 años. Ese encuentro cambio por completo mi plan de vida. En ese momento empezó la necesidad de compartir con el mundo su amor y su misericordia. Nos acercamos a nuestra parroquia y fundamos nuestra comunidad de jóvenes, donde compartimos hermosas experiencias de Dios, donde podíamos servir a los hermanos que estaban en necesidad de Dios y material.
Fue en el año de 1991 cuando finalmente formamos el ministerio de música, desde ese entonces y sin descaso empezamos a cantar, simplemente con una guitarra y un corazón que buscaba expresar el amor y la gratitud a Dios. Ese mismo año, conozco a la mujer más importante de mi vida, Maria-Paz, quien fue mi apoyo en el servicio, nos hicimos novios, después de mas de un año de amistad, desde ese entonces Dios preparaba nuestros corazones para que formásemos una familia, la que llegó a ser, diez años después de que nos conociésemos, el 21 de septiembre del 2001. De nuestro amor nació Eduardo Antonio, nuestro primer hijo, el mayor regalo de Dios para nosotros, quien ya muestra la mano de Dios sobre él, y su inclinación a la música de Dios. Mi familia es mi principal apoyo para no desmayar en este caminar, en ella encuentro siempre el consuelo a mis cansancios y el amor que me empuja a seguir cantando, llevando el mensaje de Dios.
En el año de 1998 empezamos otro gran reto, producciones católicas Shoffar, un estudio de grabación profesional y una productora donde hemos apoyado a los músicos católicos que inician esta aventura de cantarle a Dios, tanto en su formación como músicos como en su formación como misioneros y servidores católicos.
En la formación de músicos, damos mucha importancia a explicar su papel de servicio en la Iglesia Católica, en la música Litúrgica, música de animación y música de evangelización católica.
En mi ministerio he grabado 13 diferentes materiales, de los cuales están en el mercado 9 diferentes, entre los que contamos: La serie de: Jesús y los niños 1, 2 & 3(música para niños), Vino y Pan 1& 2 (música de meditación eucarística, Maria (música mariana), Canciones para muchachos (música para animación de comunidades), Canto de Gozo (música de alabanza) y una serie de material navideño.
Como músico y misionero católico he participado en diferentes actividades en Guatemala, mi país, El Salvador, Belice, Nueva York, Nueva Jersey, Miami, entre otros.
Ahora sigo dedicado en el estudio de grabación, con nuevos retos, nuevos proyectos y nuevas bendiciones en mi vida, siempre tomado de la mano de la Iglesia Católica y su jerarquía, reconociendo la importancia de la música en la vida de la Iglesia, compartiendo con músicos de todo el mundo, solo la unión nos dará la fuerza de proclamar junto a toda la Iglesia, que... ¡Jesucristo es el Señor!
Bendiciones,
Su hermano, Guillermo Santis
Mendigando Amor
M. R. (De un país de América)
Desde mi niñez me sentí sin amor. Vivía, en un mundo de desamor. Siempre me creí grande, nunca pensaba como una niña; pero, no me daban participación en nada. Pues, era una niña, aunque no actuaba ni pensaba como tal.
Recibí todos mis Sacramentos: mi Bautismo, mi Primera Comunión y mi confirmación; llevaba una vida normal. Siempre pensaba que era horrible, hasta que un día dejé de hacerlo, porque había chicos interesados en mí. Hasta que llegó mi primer amor o el que pensé lo era; todo era una maravilla, era el más codiciado del momento. Apenas tenía, sólo 15 años; y por la ilusión del primer amor, llegué a ser su novia. Todo comenzó muy hermoso, pero después se convirtió en una pesadilla. Hasta que al final, le pedía que me brindara amor. El tenía muchas chicas además de mí. Sólo quería estar conmigo por momentos, me despreciaba mucho; sufría y lloraba, le rogaba que me amara y que actuara lindo conmigo. Yo siempre iba a su casa, su familia me quería mucho. Pero, él me humillaba, decía que me amaba sólo cuando estábamos solos. Hasta que un día me decidí a dejarlo. Se llamaba Tomás. Luego sería él quien me buscaría; cuando vio mi cambio y que yo no quería volver con él. Todo se convirtió en un relajo, él sólo quería estar tocando mi cuerpo, aunque nunca llegamos a tener relaciones sexuales. Nunca.
Luego conocí a otro chico llamado Roberto. Decía estar enamorado de mí, intentamos ser novios, pero no funcionó. Parecía que no encontró en mí lo que buscaba.
Luego, volví con Tomás, pero tampoco funcionó. el me pidió un día que termináramos. Me dijo que no quería hacerme daño, que yo era una excelente persona y que no merecía eso.
Así, conocí a José. El era amigo de Roberto; éramos amigos también o conocía a su ex novia, pero no me detuve por eso y llegamos al noviazgo. Pero, éste sólo quería usarme, sólo quería tocar mi cuerpo y llevarme a sitios privados para aprovecharse de mí. Aún yo, no había tenido relaciones sexuales.
Después de dos o casi tres años, volví a encontrarme con Tomás, que quería volver conmigo. Pero, mi orgullo no dejo que sucediera. Le dije que no fuertemente; él insistía pero yo lo ignoraba.
Yo vivía traumada, tenía mala educación sexual o mejor dicho, nadie me había dicho nunca nada sobre ello. Pues, a cada rato me enamoraban, algo me llevaba a no decir que no, dejaba que me besaran y eso. Después cambié de ambiente. Según iba transcurriendo el tiempo, iba quemando etapas de mi vida junto a mis traumas.
Conocí luego, a José. Un hombre que me enamoró hasta que al fin caí. El me brindaba mucho amor y sus atenciones me volvían loca. Teníamos varios meses; luego, me enteré que tenía una hija. Y le pregunté, porque tenía un anillo de casado. Él lo negaba todo. Pues, así que a todas las personas de su alrededor le decía que no me dijeran nada. Hasta que un día investigué con un chico que es un gran amigo. Así que se lo grité todo a él, que me lo negaba todo; y que ese chico decía eso, porque estaba enamorado de mí.
En el transcurso de esta frustración, conocí a Miguel. Un chico muy lindo, de muy buena posición, me enamoré. Era primero mi amigo, me acompañaba en todo, hasta que hablábamos tanto que llegamos a gustarnos. El me contaba todas sus cosas. Hasta que me dijo que tenía una chica. Un día nos encontramos en una fiesta y él estaba muy acaramelado con ella. Él seguía hablándome, hasta que me contó por teléfono que ella iba a tener un hijo suyo,. Me quería morir, estaba más enamorada de él de lo que pensaba. Le dije un montón de cosas, lo insulté, lo traté de traicionero. Su vida al tiempo, dio un bajón, se quedó sin trabajo y la chica no estaba embarazada. Después me enteré que seguían juntos. Como a dos años, tuvieron un bebé.
Volví de nuevo con José. Para desgracia de mi vida. Pero, no quería que nadie me viera con él, por vergüenza. Además, él no era el perfil de hombre que yo quería.
Estando con José, conocí a Mario. Un señor de muy buena posición económica, muy elegante. Cuando nos presentamos, le pregunto su estado civil, me dijo que casado. Y me dio a entender que si entre nosotros pasaba algo, era problema mío.
Yo estaba en un vacío tan grande, que no pensé en las consecuencias que podía traerme todo esto. Pues él me enamoró de una forma tal que caí rendida a sus brazos. Esto es muy duro para mí. Tanto así que insistió mucho, hasta que me hizo el amor por primera vez; sin yo querer. Como quien dice, me violó, fue él quien me forzó.
Me estaba volviendo loca, estuve con los dos a la vez, con José y Mario. A José le fingí que mi primera vez fue con él. Y no se dio cuenta..
Al convertirse esto en una rutina, me alejé totalmente de José, le puse mil excusas, pero la verdad era que la conciencia me estaba matando.
Seguía con Mario, a pesar de que sabía que era un hombre casado. El un día me dijo que dejaría todo por mí, pero no fue así…
Luego conocí a otra persona, pero sólo es y ha sido mi novio. Él estaba al margen de todo esto. Luego, tuve un reencuentro con alguien que conocí por casualidades de la vida. Este era un hombre muy elegante, millonario, que decía estar enamorado de mí. Pues, me hice novia de él estando casi cortada con José. Con Mario aún estaba y con mi novio, el cual estaba al margen de todo.
Ya todo se estaba complicando, estaba convertida en una “prostituta”.
Sólo quería ser amada. Todo esto destruyó mi vida, sufría sola, sin compasión, lloraba y lloraba. Me decía: “Esta soy yo y no lo podía creer”. No había forma de romper con esa pesadilla, la cual destrozó mi inocencia.
Hasta que Dios puso en mi camino, muchas pruebas. Casi pierdo la vida, a consecuencia de pastillas que tomaba, por la depresión tan grande que tenía. Me Vd. en la obligación de visitar un psiquiatra; aunque éste no logró nada…
Vivía amargada. No tenía paz Y totalmente desolada. Hasta que sentí la necesidad de buscar a Dios.
Me invitaron a un Cursillo Espiritual, allí lloraba y lloraba. Tuve un encuentro maravilloso con el Señor.¡El me habló y me dijo que nunca me iba a dejar sola!. Después de tantos días maravillosos, en esa semana; volví a mi vida normal. Cada quien por su lado.
Ellos me seguían molestando, no encontraba la manera de salir de ellos, hasta que con Dios logré la manera de hacerlo. Cambié de imagen, hasta de lugares para que no me encontraran; me buscaban como locos, no querían perderme hasta que les fui diciendo la verdad a ellos. Que mi vida había cambiado, que ya no quería estar con ellos.
Me iba dando cuenta que todo lo que Dios me decía era Verdad: ¡en Él encontraba ese amor y esa paz que tanto buscaba!. Así, por fin pude romper esa cadena y de nuevo confesé pecado por pecado. El Señor me recibió en sus brazos como lo hizo con el Hijo Pródigo. Llena de alegría y sonriente, comencé de nuevo.
Hubo alguien (que no voy a decir su nombre), que amo mucho. Con él aprendí, lo que es el verdadero amor, un amor puro. Donde hay respeto, aceptación, sin divagación de amor. El oraba y ora mucho por mí, es muy especial. Yo llegué hasta a amarlo, aunque era y es un amor imposible. Pero, me ha dado fuerza para vivir, me enseñó a amarme a mi misma tal cual soy; me enseñó que no debemos esperar que otro nos diga que nos ama, sino saber y tener presente que Dios nos ama mucho.
A esa persona siempre la voy a tener en mi corazón. Es alguien que me dio y da apoyo emocional, porque quiere lo mejor para mi, que sólo quiere que sea feliz. Que da, hasta la vida por mí. Por él, me valoro y dejé esa vida atrás. El me ayudó a reconocer que estaba cayendo en la prostitución, que mi alma estaba enferma.
Por él, hoy lo más grande que existe es el amor a mi Dios. Pues, he descubierto eso y le pedí tanta fortaleza para soportar todo esto. Y le decía: "Señor, que nunca me aparte de Ti, ahora que soy una persona nueva, que soy digna de Ti".
Sólo a través de la oración y el empeño que he puesto en cambiar, eso me vale de mucho, para nunca más volver atrás.
Dios me escuchó y me dice que le sirva. Aún no sé cómo, pero Él no me deja sola. Ese fango se quedó en el pasado. Gracias a Dios estoy con Él. Estoy en paz conmigo misma y lo amo más a mi Dios. Tengo temor de Él. Antes de hacer algo, pienso en Él.
A pesar de que viví en una pesadilla, esto me sirvió de mucho para valorarme a mí misma y amar a mis familiares y a mi Dios.
Después de reconciliarme con mi Dios, en la confesión, me muero por recibir Su Cuerpo, la Comunión. Soy fanática de ella.
Y pienso que estoy aquí en la tierra para un fin. Ni un paso atrás. Hasta ahora soy feliz. Soy otra, todo eso que fue mi vida se quedó en el pasado
El Señor escuchó las oraciones de esa persona que me ama mucho, ofreció el amor que sentía o siente por mí. Para que fuera feliz, dejando esa vida que yo tenía. Ahora soy otra persona, soy hija amada de Dios. Y hasta casi encuentro el amor de mi vida, una persona que sí me ama de verdad.
Mucha veces no queremos comprender el poder de la oración; sin darnos cuenta qué se puede lograr desde la oración.
Nota: Una palabra a M. R. , que creo que le servirá para su vida: Cuando vuelva la tentación, cuando sientas que te estás apartando del camino del Señor, cuando vayas dándote cuenta que te alejas de la oración: ¡ Vuelve a este testimonio!¡El Señor te sigue hablando!...Y, nunca más “andes por la vida mendigando amor” . Porque Dios te ama, con amor de predilección. Porque, seguramente “quienes te aman de verdad, siguen ofreciéndose por vos y tu Felicidad auténtica”.
Para todos los lectores: Cuánto ama Dios al hombre, que no deja de buscarlo y poner medios inimaginables, para “recuperarnos”…¡Qué gozo tiene nuestro Padre, cuando arrepentidos, volvemos a su abrazo!.
Mi verdadero encuentro con Dios
Hermanos que Dios y la Virgen Santísima los bendigan grandemente:
Hermanos quiero redactarles mi testimonio de vida, para que a través de el, Dios nuestro Padre Celestial pueda glorificarse. Cuando nací vine a un mundo en el cual mi familia estaba llena de problemas. Pues aunque se hacia el rosario e íbamos a la iglesia era como si no hiciéramos nada, mi padre en el alcohol, mi madre siendo victima de un esposo maltratante. Una de mis hermanas ya se la habían dado a mi abuela. Me criaba en un ambiente corrompido, mi padre le era infiel a mi mamá, esto hacia que mi madre tuviera una vida llena de miedo, soportando, sufriendo, asustada. Por lo tanto ese ambiente no permitía que nosotros como niños tuviéramos una vida normal, púes también nos contagiamos con todo ésto, y así comienza la verdadera historia de mi vida.
A la temprana edad de nueve años comencé a usar drogas, y empecé con la marihuana, nadie en la casa sabia que lo hacia, pero en aquel momento era mi único refugio pues los problemas de mi casa continuaban y no podía ver ninguna salida. Mi padre nos maltrataba físicamente, nos hacia comer el sucio de su nariz, se escupía dentro de los jugos para que no pudiéramos tomarlos, nos amarraba con cadenas por los tobillos, estábamos días enteros encerrados en un cuarto hasta que él decidiera sacarnos. Mi madre no podía sacarnos de allí porque le tenía miedo, pasábamos horas sin comer, sin jugar, sin bañarnos y mucho menos, cambiarnos de ropas.
Así fue pasando el tiempo, veía a mi padre llegar de su trabajo y en vez de alegrarme lo que hacia era temblar, pues sabia que iban haber problemas como todos los días. Un día vi que mi padre le daba a unos jóvenes, unas pastillas y ahí sentí curiosidad de saber lo que era hasta que pude encontrarlas y eran unas drogas antidepresivas lo que me inspiro a usarlas.
A la edad de doce años me encontré de frente con el peor de mis problemas una sobredosis con antidepresivos, me fui de la casa, la policía me buscaba, mi madre lloraba en la espera. Mucha gente del barrio salio en mi búsqueda, al final me encontraron drogado fui llevado al hospital y de ahí a mi casa. En una ocasión mi padre me llevo desnudo a la escuela de castigo y me amenazaba con bajarme del carro para que todos me vieran. Pero recuerdo que después de eso mi padre lleno de temor tal vez me trato bien por unos meses.
Y en ese trato me llevaba con el a las barras donde lo que pude ver no me gustaba para nada, como le era infiel a mi madre con otras mujeres que se encontraban en aquel lugar, eso me lleno de odio, de coraje a su persona y ahí comenzó el deseo tan malo en mi de algún día quitarle la vida.
A los quince años tuve mi segunda sobredosis con el mismo medicamento de la sobredosis anterior, mi deseo era quitarme la vida, pues sentía que ni mi madre, la cual hoy no esta conmigo, pues ya papito Dios la llamó, creí que ni ella me quería pues no veía que hiciera algo por mi y también comencé a tener un sentimiento negativo hacía mi madre.
No fue fácil hermanos, siendo aun un niño pasar por tantas cosas, pero ahí no termina, ahí comienza el deseo más feo por el cual un ser humano pueda pasar, el deseo de quitarme la vida más que nunca, pero no sin antes quitarle la vida a mis padres.
En medio de todo esto, también tenía mis sueños como todo joven. Me decía: “Algún día se acabaran mis problemas, me casare y tendré hijos, pero no voy a ser como mi padre, quiero ser un hombre diferente”. Pasó el tiempo y comencé a usar un nuevo tipo de drogas, la cual estuvo conmigo por mucho tiempo, la cocaína. Esta me llevo totalmente a la perdición, me volvió loco, hablaba solo, gritaba, me golpeaba, quería matarme, quería matar.
Entonces al pasar el tiempo, tiempo sumergido en el vicio de las drogas, compraba, vendía y consumía, marihuana, cocaína, heroína, todo lo que estuviera a mi alcance.
Paso el tiempo y me case, con una hermosa mujer que soportaba todo, fue entonces que llego a mi vida el momento mas preciado, mi esposa quedo embarazada y concebio una hermosa niña, niña que yo anhelaba con todo mi corazón, peso una libra y once onzas y midió catorce pulgadas cuando nació, un verdadero milagro de Dios.
Creía que iba a ser un padre excelente pero donde yo me encontraba no había esperanza, estaba perdido y no lo sabia, esto era mas fuerte que yo. Hice lo mismo que mi padre le hizo a mi madre, fui infiel a mi esposa, llegaba borracho y aunque físicamente nunca maltrate a mi hija, no le daba la vida que yo creí poder darle. Todos los días era lo mismo: peleas, buscando motivos para salir, mi esposa siempre guardando silencio y mi hija protegiéndome, decía que su papi era bueno.
Un día, hermanos, después de andar sumergido en las drogas, dinero, tráfico de armas, identificaciones falsas; después de haber ido preso por varias ocasiones, perdí mi trabajo y me encontraba con tan solo un dólar y cincuenta centavos, tenia coraje porque en la casa no había nada de comer para mi hija, sólo un poco de cereal pero no había leche y yo solo pensaba en que tenia que gastar el dinero que tenia en leche y después era mas difícil comprar drogas porque no tendría nada. Me dirigí a comprar la leche y cuando vuelvo a la casa como estaba lloviendo la casa se mojaba por dentro. La única caja de cereal se había mojado y entonces me fui bien de prisa para llevarla a la escuela y que pudiera desayunar, pero cuando miro a mi reloj en el camino me doy cuenta que era muy tarde para que mi hija llegara al momento del desayuno y ahí comenzó mi coraje, mi odio mas que nunca hacia mi persona.
Y algo bien, pero bien negativo llego a mi mente, ya mi hija tenia cinco años de edad y me encuentro con alguien que en este mismo segundo esta furioso conmigo, el cual me dijo una verdad para engañarme con la mas vil mentira, me dijo: “mira tu hija te ama con locura, tu esposa también te ama y mira todo lo que ha soportado, para que tu hija no sufra, mejor quítale la vida”. Y yo haciendo caso de aquella voz, fui a cometer el mas grave error de mi vida, el enemigo me dictaba todo, pude ver físicamente - cuando me mire en el espejo-, que mis ojos eran como dos llamas de fuego y de tanto que me ardían salían lágrimas. El enemigo me dictaba en qué lado del asiento de atrás debía sentar a mi hija y con que poste del tendido eléctrico debía chocar mi auto, cosa de que pareciera un accidente, ya que estaba nevando con lluvia.
Mientras todo este malévolo plan pasa por mi mente al mismo tiempo mi hija me pregunta: “Papi por qué lloras”; y le grito: “háblame que no estoy llorando”…
Y ahí es cuando comienza a gritar una y otra vez: “ papi, papi, tengo que decirte algo”. Lo dijo varias veces hasta que me llené de furia y le grité: “dime que te pasa, habla de una vez”.
Y ella me gritaba: “es que te vas asustar”.
Y yo le pregunto: ¿Por qué?...
Entonces ella me contesta: “si quieres vira el espejo (el retrovisor porque por ahí era que yo la miraba para hablarle) para que no te asustes”.
Le grite una vez mas: “dime de una vez”.
Ahí es cuando ella me dice: “Es que Papá Dios está sentado a mi lado”.
En ese momento pude sentir que lo que estaba dentro de mí, se tuvo que ir inmediatamente.
Detuve el auto cerca donde estaba aquel poste que el enemigo me presentaba, frente a la escuela y para que puedan ver hermanos había tiempo demás, el enemigo me mintió. Y bajo el pecado todo es oscuro. Mi hija desayunó en la escuela, la pude besar y aunque no conocía a Dios le eche la bendición desde lo más profundo de mi corazón.
Hermanos aún con todo esto, seguí sumergido en las drogas, todos los días vendía y consumía drogas. Me hice propietario de varios negocios entre ellos había una gomera desde donde traficaba las drogas; una tienda de alfombras donde hacía lo mismo y al final una barra donde se practicaba la prostitucion, jugadas ilegales y la venta de drogas.
En esta última fui arrestado y encarcelado, después fui libertado bajo palabra para enfrentar un juicio el cual duró más de un año. Pero también del cual salí asueldo y sin ningún record negativo de conducta. Yo sabía que era culpable y que merecía la cárcel. Pero lo que no sabía era, que dentro del corazón de aquella juez, habitaba un juez del cual La Palabra dice que su justicia es tan grande como su misericordia. Y no tengo duda alguna que Dios fue quien le hablo a su corazón para que me dejara en libertad.
Después de todo este acontecimiento me fui a otro estado compré documentos falsos, por lo tanto saque identificaciones falsas haciéndome pasar por otra persona, para tratar así salir del vicio de las drogas.
Les cuento hermanos que la historia continuo y se hizo mas difícil aun, comencé una nueva etapa, traficando grandes cantidades de heroína, descuidando a mi hija y dejándola en la escuela mientras me iba a traficar por otros pueblos del estado y obligando a mi esposa a traficar conmigo.
Pasó el tiempo y me involucré mucho más en este negocio, hasta el punto en que fui arrestado nuevamente por venta y uso de heroína. Una vez mas, fui absuelto de los cargos que se me imputaban, aún siendo culpable. Nunca podía entender que era lo que pasaba que salía siempre libre de todo.
Fue entonces que viaje a Puerto Rico, huyendo nuevamente de la realidad en que vivía , no podía aceptar que estaba mal, sentía que lo hacia era un trabajo como cualquiera otro, lo único con mas riesgos. Comencé aquí en Puerto Rico abriendo una barra nuevamente con mujeres trabajando, para traer la atención de los clientes, envuelto en el uso de heroína y cocaína y la venta de drogas nuevamente.
Yo creí que era mi verdadero final, odiaba a mi padre con todo mi corazón, a mi madre no se si era odio lo que sentía pero, me repudiaba verla y mucho mas que me preguntaran por ella. No quería saber de mis hermanos, de nada ni de nadie, sólo de las drogas y la bebida, siendo infiel a mi esposa y también me repudiaba su presencia. Nunca aceptaba que me hablaran de Dios, y mucho menos de la virgen, fueron tantas las veces que use las paginas de la Biblia para fumar marihuana y también en las procesiones cuando cargaban la imagen de la virgen me reía y hacía como si le disparara.
Estaba bien mal, las drogas me consumían, no tenia dinero, había perdido el crédito con todos los que me suplían la droga. Fue entonces que comencé a hacer ligas con diferentes químicos, para usar cuando no tenía dinero, en fin cualquier cosa que pudiera inventar para poder creer que lo que usaba era cocaína, estaba bien conmigo. Tenia amenazas de muerto. Donde quiera que me paraba me decían vete de aquí que te están buscando. Vivía con miedo me buscaban para matarme y no tenia amigos. Un día conseguí a alguien me ofreció drogas para que vendiera para él, y comencé de nuevo todo esto que tanto daño me hacia y también a los que estaban a mi alrededor.
Todo esto que les he contado ocurrió en un período de veintinueve años, hasta que llego el día donde tuve un encuentro con el Señor. Un día me dirigía hacer la tarea de todas las tardes, vender drogas, y cuando iba justo por el frente de la iglesia, sentí físicamente una palmada en mi hombro, junto con una voz que decía en mi interior: “ hasta aquí, terminó todo, ya no volverás ni a usar, ni a vender drogas desde ahora en adelante”!
Estaba cargado, cansado, lleno de dolor y aunque ingerí drogas y creí estar loco, decidí prestar atención a lo que me decía aquella dulce voz, que me brindaba alivio, la cual dijo lo siguiente: “Ve al circulo de oración, para que oren por ti y así quedaras libre, pero antes, deja la droga en tu carro porque el suelo que vas a pisar es santo”. Hermanos cuando entre al lugar lo único que pude oír fue a un hermano que dijo; “todavía quedan cinco minutos, todo aquel que quiera oración, los servidores se van a quedar un ratito mas para orar por las personas”. Entonces yo esperé que la gente se fuera, quise ser
el último para que no me vieran, sabía que algo iba a ocurrir en mi vida, o sea estaba seguro porque la invitación que me habían echo , era bien diferente a todas, era una invitación celestial, era Dios y no tengo duda alguna de que mi madre le había estado hablando a mamá Maria para que hablara con su hijo; y así intercediera por el hijo de ella. Yo Hermanos, cuando pedí oración, las personas que vinieron a orar por mi eran conocidas, una prima lejana y un amigo que había estudiado conmigo.Me preguntaron “¿Cómo estas?”. Y con tan sólo esa pregunta comencé a llorar, ellos sabían como estaba porque me conocían y donde quiera se mencionaba mi nombre, sabían que estaba perdido. Estoy bien seguro de que ellos no sabían como empezar, pues días antes la policía me estaba buscando porque yo había amenazado con matar a mi padre y eso se sabía por todo el pueblo,( aunque ya me había entregado y estaba citado para la corte).
Pero no hubo duda alguna de que Dios les dio palabras de vida para mi, empezaron a orar y comencé a llorar mas fuerte, podía sentir como mi mente se aliviaba, como mi corazón palpitaba con un ritmo diferente, todo en mí cobraba una nueva forma, lloraba mi pecado, cada lagrima que salía, era una liberación de mis cargas. Cuando terminaron de orar se quedaron junto a mí y me pasaban sus manos por mi espalda, como si yo fuera un niño y tenían razón de hacerlo pues acababa de nacer una nueva criatura para el reino de los cielos.
Era tiempo de irnos, me despidieron con un fuerte abrazo y fue entonces que cambié de dirección, me volví para mi casa. Que gran sorpresa para mi esposa y para mi hija, estaban sorprendidas verme en la casa de vuelta tan pronto, ni se imaginaban lo que había ocurrido, comencé a llorar, contándole lo que Dios había hecho en mi, pensaba que no lo podían creer, pero mi esposa me dijo: “yo sabia que tu ibas a cambiar, pues yo siempre le pido a Dios y a la Virgen por ti”. Y ahí juntos, ella, mi hija y yo nos fundimos en un solo abrazo y esa noche fue la noche que después de tantos años pude dormir ,durmió mi esposa y durmió mi hija tranquilamente.
Ese día catorce de febrero del año dos mil tres : ¡Dios cambio mi vida y las drogas quedaron fuera!. Después de ese día, llego una insaciable sed por Cristo, sabia que me iba a enfrentar a muchas heridas que debían de sanar. Fue entonces que supe de un retiro que iba a tener lugar al otro día, en la parroquia “La Milagrosa”, en el pueblo de aguadilla, iba dispuesto a saciar la sed que todavía tenia y tengo en mí de Dios. Cuando comienzan a predicar aquellos hermanos que habían venido de la parroquia de “San Lucas”, New York, José Arévalo y Carlos Barrillas, vi que había en ellos algo que era diferente, y dejé que ese algo, derribara todos los obstáculos que habían en mi corazón y en mi mente. Ese algo era ,es y será El Poder de Dios Espíritu Santo, el cual llego a mi como un viento fuerte y me tumbó al suelo, cuando caí sentí que había algo que no quería salir de mi, era una fuerza negativa que a la misma vez me daba fuerza física y que me pedía que le gritara a estos hermanos que no tenían poder: Saben algo, era cierto, ellos no tenían poder pero el que estaba dentro de ellos si, porque el que estaba dentro de ellos era El Poder Del Espíritu Santo. A estos hermanos Dios los iluminó rápidamente y empezaron a reprender al enemigo en el Nombre de Jesús y fue en ese momento que caí en descanso y ahí El Señor me lleva a mi niñez e hizo un recorrido de toda mi vida, momentos buenos y momentos malos. Y fue sanando y quitando pedazo a pedazo las cadenas que me ataban hasta que me levanté y sentí que estaba completamente libre y en ese momento sentí que El Señor me necesitaba para trabajar en su viña y le dije al Señor: “Señor llévame también a mi a predicar tu palabra como lo haces con estos hermanos, desde este momento te regalo mi corazón, mi boca y mis pulmones, soy todo tuyo”.
Así desde ese entonces el odio ya no existe, me reconcilié con mis padres; mi esposa y mi hija están felices y juntos compartimos en el camino todas las cosas que ahora son echas nuevas. Para la gloria y honra del Señor y por la gran intercesión de la bienaventurada Virgen Maria.
Hoy predico su Santa Palabra, canto, escribo canciones y reflexiones para el Señor y estoy cumpliendo el llamado que aquel día me hizo.
2 corintios 5; 17 Por lo tanto, el que está unido a Cristo es una nueva persona. Las cosas viejas pasaron; se convirtieron en algo nuevo.
¡Gracias a mi Dios hoy soy libre!
Sigfredo Miranda (Fito)
(787)202-1341

