Para que tengan vida


No llores si me amas

Camino

No llores si me amas.
si conocieras el don de DIOS
y lo que es el CIELO…
si pudieras oir
el cántico de los ángeles
y verme en medio de ellos …
Si por un instante pudieras
contemplar como yo
la belleza ante la cual
las bellezas palidecen…
Créeme.
Cuando llegue el día en que
DIOS ha fijado y conoce,
Y tu alma venga a este Cielo en
el que te ha precedido la mía…
Ese día, volverás a verme.
sentirás que te sigo amando,
que te amé.
Y encontrarás mi corazón con
todas sus ternuras purificadas.
Volverás a verme
en transfiguración,
en éxtasis feliz.
Ya no esperando la muerte,
sino avanzando contigo,
que te llevaré de la mano
por los senderos nuevos
de luz y de vida.
Enjuga tu llanto
y no llores si me amas.
Puente


San Agustín


Juan Pablo IIPara que tengan vida


Escribo estas reflexiones en homenaje a Gladys, mi madre; fallecida víctima de un accidente de tránsito, en 2004

"MORIR ES PARTE DE LA VIDA"

Hola, Hermano Querido!!!... Sí, vos; que estás peregrinando por nuestro sitio…Espera, no te vayas… Sí, me refiero a vos, que cuando viste este título, te querías ir pronto de esta Sección. Claro, no creas que no te entiendo: No a muchos, les gusta hablar del tema; y no pocas veces, a los cristianos tampoco. En las determinadas circunstancias de nuestra vida, no nos queda otra que pensar o aceptar "LA MUERTE". Porque nos ´ topamos con ella `, frente a la partida de algún ser querido o cercano.

"El final de la vida nos enfrenta a preguntas fundamentales: ¿Cómo habré de morir ? ¿Estaré solo o me acompañarán mis seres queridos ? ¿Qué me espera después de la muerte ? ¿Seré aceptado en la gracia de Dios?... Conviene hablar del dolor y de la muerte de tal modo que se disipe el temor. En realidad, morir es parte de la vida".

Estas palabras, profundas y hermosas, de Juan Pablo II nos invitan a buscar respuestas a estas preguntas "con delicadeza y sensibilidad".

MorirEn su último Mensaje de Cuaresma, él mismo en uno de los párrafos finales nos decía algo muy lindo: "… todos debemos acostumbrarnos a pensar con confianza en el misterio de la muerte, para que el encuentro definitivo con Dios acontezca en un clima de paz interior, en la certeza que nos acogerá Aquel "que me ha tejido en el vientre de mi madre" (Salmo 139,13b), y nos ha creado "a su imagen y semejanza" (Génesis 1,26)" (Vaticano, 8 de septiembre de 2004).

Sí, es difícil pensar en la muerte como decíamos antes, ni siquiera queremos hablar, escuchar o leer sobre ella. Pero, nosotros cristianos debemos aprender a vivirla como dice el querido siervo de Dios, Juan Pablo II. Qué testimonio nos dejó él acerca de la enfermedad y el dolor, también durante su agonía y muerte; acompañado por miles y miles de personas, en su tránsito al Cielo.¡Qué hermoso!...

¿Sabes cómo murió este Hombre de Dios?...Murió diciendo: "¡Gracias!…¡Todo se ha cumplido!”.

Qué felicidad, si nosotros dejáramos este mundo dando un testimonio así. Cuántos , se encontrarían con el Señor.

Cómo duele la muerte de un ser querido; cuántas preguntas y qué tristeza ante una muerte violenta; qué dolor desgarrador tan grande se produce en el corazón de un padre o madre, que pierde a un hijo suyo…¡Cuánto cuesta comprender y salir adelante!.

Puente!Sólo en DIOS, se encuentra la fortaleza y el consuelo!¡Sólo, poniendo nuestra Fe y Esperanza en Él, que es un Padre de Amor y Misericordia; podemos comprender "que la muerte es tan sólo un paso al encuentro definitivo con Él, donde viviremos felices para siempre".

Nos hemos preparado para muchas cosas en la vida, pero seguimos resistiéndonos a ´ prepararnos ante lo irremediable de la muerte `. Aún, cuando parece que esa fe que tenemos pareciera fuerte, sólida; ante el misterio de la muerte, casi siempre, descubrimos que es ´ tan pequeña nuestra Fe y entrega al SEÑOR `…

Pero, DIOS es BONDAD y MISERICORDIA; y nos comprende...

Nos ha dado a su Hijo JESUCRISTO que con su pasión, muerte y resurrección nos da testimonio "de la Felicidad Plena que nos espera en el Cielo junto a El, si vivimos hoy su Mandamiento del Amor". El nos ha dejado Su Palabra de Vida, para que meditándolas en nuestro corazón -como María -; encontremos ese consuelo y las respuestas."¿Señor , a quién iremos?.Sólo tú tienes palabras de vida eterna" (Jn 6,68).

Juan Pablo II"YO SOY LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA" (Jn 11, 25), nos repite el Señor.

Nos ha dado Su Iglesia, para que como nuestra Familia, nos acompañe en este peregrinar de la vida. En ella, encontramos los Sacramentos -!Signos Sensibles que nos muestran Su Amor!-, para "alimentar nuestra fe, aliviar el peso de tantas preocupaciones y pecados, fortaleciendo nuestra vida interior"… si comprendiéramos mejor y si abriéramos más el corazón a DIOS, todo lo podríamos ver distinto, desde los ojos de la Fe.

!La muerte es tan sólo un paso (¡nuestra Pascua!) al encuentro definitivo con nuestro Padre del Cielo que nos ama tanto, y nos espera con sus brazos abiertos!.

Isabel de la Trinidad, hoy ya Santa, antes de morir exclamaba: "Voy a la Luz, al Amor, a la Vida”…Que nuestra fe y confianza en el Señor, nos lleven a decirlo también. Desde una vida cristiana auténtica, basada en el amor y la santidad, podemos experimentar lo que esta santa.

La muerte, nos separa físicamente de nuestros seres queridos; pero, nuestra unidad espiritual con ellos se acrecienta en la Presencia de Dios. Porque, "el amor no pasará jamás" (1 Cor.13:8)…Yo lo he comprendido, en mi vida personal. "la intercesión de nuestros seres queridos por nosotros y nuestra oración por su felicidad eterna, crean o acrecientan esta comunión de amor".

Siento en este instante necesidad de reflexionar con ustedes, con esta Carta a los Corintios, que "sintetiza cómo ha de ser nuestra vida terrena y cómo será la futura si vivimos en el amor, cuando tengamos felicidad eterna viéndole a Él cara a cara":

"Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.

El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. el amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor” (1Co.13: 1 -13).

Es difícil creer, en este momento de la vida; pero desde nuestra fe, debemos pedir al Señor "la serenidad, el don de la comprensión y la confianza" …Pues, cuánto se alivia el alma, que se entrega a la Voluntad de Dios, desde la oración…aunque no entendamos. Cuántos frutos de vida espiritual y de consuelo en el duelo, se obtienen para la vida personal y familiar, llevándole cada día como humilde ofrenda las lágrimas derramadas por el ser querido. Pero, además siempre hay que tener presente algo muy importante en la oración: “Orar no significa sólo que podemos decir a Dios todo lo que nos agobia. Orar significa también callar y escuchar lo que Dios nos quiere decir. Tengamos, pues el coraje de orar y también de escuchar en silencio la voz suave de Dios”. "La oración es el reconocimiento de nuestros límites y de nuestra dependencia: venimos de Dios, somos de Dios y retornamos a Dios. Por lo tanto, no podemos menos que abandonarnos en Él, Creador y Señor nuestro, con plena y total confianza. la oración es, ante todo, un acto de la inteligencia, un sentimiento de humildad y reconocimiento, una actitud de confianza y abandono en aquel que nos ha dado la vida por amor. La oración es un diálogo misterioso, pero real, con dios, un diálogo de confianza y de amor” (Juan Pablo II).

"Vengan a Mí todos los que están afligidos y agobiados, que Yo los alibiaré", nos dice Jesús.” Es en la Eucaristía donde encuentran su plena realización estas dulces palabras. En Ella, es Cristo en persona el que acoge al hombre, atribulado por las dificultades del camino, y lo conforta con el calor de su comprensión y amor” (Juan Pablo II, sobre la presencia de Cristo en la eucaristía). Estas palabras, las experimentamos en cada celebración de la Santa Misa, que a la vez, ofrecida con amor, unción y devoción: es una ayuda eficaz para que nuestros seres queridos que han partido, prontamente alcancen la Felicidad Eterna.

La palabra y el consejo espiritual de un Sacerdote, como Ministro del Señor, pueden ayudarnos "a seguir, peregrinando el camino de la vida, con Esperanza en el Señor". No dejemos de recurrir a Él.

Mis palabras, son reflexiones en vos alta. Tal vez te sirvan para tu vida y tu realidad.

Desde hace tiempo, guardo para mí – y ahora las comparto contigo -; estas palabras de Juan Pablo II: "Lo que deseo alcanzar, lo que me esfuerzo y me atormento por alcanzar, es ver a Dios cara a cara. Por esto vivo, me muevo, existo…``."No obstante las limitaciones que han llegado con la edad, conservo el gusto por la vida. al mismo tiempo encuentro una gran paz al pensar en el momento en que el Señor me llamará" (1999).

!No tengamos miedo a la muerte!... Vivamos de tal manera, que al final de nuestra vida podamos repetir: "Amén. Ven Señor…Ven".

Sergio Ariel Bacigalupe


Sáname, Jesús


Esta oración fue hecha por el Padre FERNANDO A. ABRAHAM. Me la acercó una amiga cuando la muerte de mi madre. Como a mí, puede traer mucho alivio y paz a tu corazón, en el momento de una pérdida del ser querido; ante esta dura realidad que te toca vivir y quizás no puedes o te resistes a comprender este misterio de amor que es pasar de esta vida a la Vida…

Sáname"SEÑOR JESUS, hoy no quiero decirte muchas palabras, quiero simplemente tener paz y silencio en mi corazón. No quiero hacerte preguntas. no quiero: Por Qué, ni Para Qué.

Sé que la vida tiene tiempo en cada uno, y el tiempo es tuyo Señor. simplemente te pido que me ayudes a vivir, que no me dejes, porque siempre siento debilidad en mí y vuelvo a caer. me caigo muchas veces, y a veces siento, y creo, que ya no puedo más.

SEÑOR, sana mis heridas, sana mis vacíos y mi soledad. sana en mi lo que extraño a ese ser querido. sana en mí, su ausencia. sáname, Señor, en mi fragilidad y en mi debilidad y enséñame a vivir hoy y plenamente la vida que tu me permites vivir.

No quiero volver a mirar atrás. El pasado es tuyo, JESUS. el futuro es también tuyo, SEÑOR. A mí, me toca vivir el presente junto a Ti. Por qué buscar entre los muertos al que vive?... Por qué darle vueltas al pasado, si ya nada puedo cambiar?...Señor, simplemente te digo dos cosas: que me enseñes a vivir la vida y a poner mi mirada en Ti y que le digas a aquellos que están del otro lado, que los recuerdo, que los extraño, que los quiero mucho …

Sé que ellos ya no sufren, por eso te pido por mí, para que en este valle de lágrimas, me ayudes a ser feliz, y a que todo lo que pueda hacer, todo lo que pueda tener sea en homenaje a ellos por lo que compartieron conmigo en el camino de la vida.

JesúsSEÑOR JESUS, hazme fuerte para que cuando vuelva a mi casa, para que cuando esté solo, para que cuando otros no me comprendan o no me entiendan, no me sienta débil, me sienta acompañado y sostenido por tu amor.

AMIGO FIEL y SEÑOR, REY DE MI VIDA, llena los vacíos de mi alma, llena los vacíos de mi corazón. Te lo vuelvo a decir, JESUS, hay muchas cosas que no entiendo, pero me abandono en tus manos y creo en Ti. eres el único que me da Esperanza.

CREO EN TI, SEÑOR, ayúdame a gastar mi vida en Ti; y a no malgastarla en lo que no sirve. Te lo pido nuevamente: dile a ellos, que los quiero mucho. Díselo, Jesús. se que ahora, por medio de esta oración es como si los tocara a ellos, es como si les dijera: HOLA, A TU LADO ESTOY. Yo lo siento también, Jesús, porque la orilla del presente, con la orilla de la eternidad se unen en Ti.

JESUS, gracias porque eres mi consuelo, Tú eres mi fuerza, y al tocarte a Ti con mi fe, a ellos, los estoy tocando, porque para Ti no hay tiempo, para Ti no hay distancia, para Ti es siempre hoy.

Sáname, JESUS, y sana en mí el recuerdo de su partida. Amén.

Padre FERNANDO A. ABRAHAM


Señor Mío y Dios Mío

 

señormio“A mis amigos y hermanos en Cristo: No me alcanzan las palabras para agradecer tanta manifestación de cariño que he recibido por parte de ustedes: haciendo cadenas de oración, Misas, mensajes de aliento y de esperanza. Todos los mejores deseos, los he recibido de cada uno de ustedes y aún de gente que ni conocía pero que me acompañaron en esta situación de vida tan dolorosa. Su afecto y demostración de ello, mitigó el dolor de mi corazón y el de mi hijo…

Ya hace una semana que Antonella no está con nosotros físicamente. Y sólo puedo compartir con ustedes que no hay dolor más grande en este mundo que la pérdida de un hijo, con el cual deberé convivir hasta el día del reencuentro. Y de eso quiero hablarles, porque siento que debo hacerlo y compartir con ustedes tan hermosa experiencia.

En la estación de servicio de Tostado, paramos; almorzamos un par de helados, cargamos combustible y seguimos viaje. Ella me dijo: “¿Mamá, tengo mucho sueño. No te molesta si duermo?”. Y le respondí: “No hija, descansa y te despierto si necesito algo”. Reclinó el asiento delantero a full, que lo hizo cama.

IVA durmiendo cuando de golpe, en un descuido, mordí la banquina. Volante para poder subir la cinta asfáltica y me crucé hacia la mano contraria, sucediéndome lo mismo. Volví a volantear el auto y se cruzó. Dándome cuenta que no lo podía controlar, comencé a rezar una jaculatoria y repetía: “Señor mío y Dios mío”, entregándole mi vida y la de mi hija. En medio de tantos tumbos sentí una Presencia tan fuerte del Señor, que sentía como si hubiese entrado en otra dimensión. No sentía ruidos, ni golpes, ni nada, hasta que se detuvo el auto pata para abajo. Abrí mis ojos, no podía ver ,solté el cinturón, me caí y me arrastré buscando a mi hija a ciegas. Cuando pude ver y tomar conciencia de que ella no estaba en el auto, me paré para buscarla y vi su cuerpo que estaba a 50 mts. Me acerqué a ella arrastrándome porque no podía caminar y vi que estaba muerta.

De rodillas a su lado le pedí a Nuestra Madre María que la tomara de sus manos y se la entregué al Padre. Fue tan real y tan fuerte la presencia de la Virgen, que me llenó de paz y consolación cuando recé un Padre Nuestro y un Ave María por su alma. Cuando terminé de hacerlo pude pararme unos minutos para pedir ayuda a una camioneta que pasaba. Cuando se detuvo, quedé acostada a su lado, muerta de dolor, sin poder respirar normalmente, etc. Allí se hizo presente una señora que me tomó de la mano, me pusieron una almohada en la cabeza y su otra mano en la frente y comenzó ha hacerme oración.

señormioEn esa Hora y media que tardó la ambulancia en venir, mi corazón se llenó de gratitud a Dios por haberme permitido ser yo, su propia madre, quien le entregara la hija que Él mismo hace 16 años me había dado. En esa hora y media recordé todos los mejores momentos vividos con ella y la cantidad de veces que le había dicho “ te amo”; los abrazos, los mimos, las risas, las alegrías y tristezas. Las veces que venía y me decía: “¿Mami, me podes hacer oración porque estoy muy nerviosa?”…Y la abrazaba y la acariciaba y le pedía a Dios que calmara sus nervios y le devolviera la paz en su corazón. Y así se quedaba dormida en mis brazos y como esos momentos muchos otros más.

Para los ojos del mundo esta situación es una desgracia, para aquellos quienes abrazamos la FE es una GRACIA; porque pude entregar a mi propia hija en manos de la Virgen, y que tengo la certeza de que en este momento contempla el rostro de Dios.

Hermanos, sólo quiero decirles que pude vivenciar todo aquello por lo que rezamos, que la Vida Eterna existe y el gozo de contemplar la Gloria de Dios también.

Mi alma contempla la grandeza de Dios, pero mi corazón humano muere de dolor. Como si tuviera una espada clavada en el corazón, con la que tendré que convivir hasta que pueda volver a abrazarla y susurrarle al oído “cuánto la amo”.

Y a vos, Señor, que conoces lo más profundo de mi corazón y de mi entrega, te sigo diciendo “Señor Mío y Dios Mío”. En todas las áreas de mi corazón, eres mi Señor y mi Dios. Porque todo lo que tengo y lo que soy te lo doy.

Un beso y un abrazo en Cristo.
Patricia Ptak
Mamá de Antonella Cedaro


Oración por un ser querido fallecido

RezoDIOS MÍO, estoy ante ti para presentarte
a esta persona que ha muerto.
Porque con tu amor infinito le diste la vida,
le hiciste conocer este mundo,
y Jesús derramó su sangre para salvarlo.
En el Bautismo le diste el precioso don de ser hijo tuyo,
y derramaste tu vida en su interior.
Estuviste a su lado en cada momento de su vida
para fortalecerlo y alentarlo.
Hoy te pido, Señor, que lo purifiques
con tu luz divina para que pueda
entrar en tu Reino celestial,
allí donde Tú secas todas las lágrimas
de nuestros ojos y ya no hay pena, ni muerte, ni dolor.
Recíbelo Señor en la Jerusalén celestial
allí donde reina la paz sin confines,
una alegría sin límites, un amor inmenso.
concédele entrar a tu banquete feliz
en compañía de todos tus santos,
allí donde ya no hay nada que temer,
allí donde por fin encontraremos la verdadera felicidad.
Mira Señor, todas sus obras buenas,
sus mejores deseos, sus acciones generosas,
Juan Pablo II fallecidoTú que nos regalas mucho más de lo que
nosotros podemos esperar.
Y ya que conoces nuestra miseria
y eres infinita misericordia,
no tengas en cuenta sus imperfecciones.
Gracias Señor, porque escuchas con bondad
nuestra plegaria. Amén.

Pbro. Dr. Víctor M. Fernández
Oraciones para evangelizadores – CEA


La historia de Teresita


En cierto momento de su infancia, Teresita cayó en un estado de tristeza y angustia muy preocupante, luego de la muerte de su madre y de la posterior entrada al Carmelo de su hermana Paulina tan querida para ella. se sentía abandonada y deprimida, y se enfermaba frecuentemente al punto que parecía no haber remedio ni solución para su sufrimiento.

Toda la familia se movilizó mucho para obtener la curación de Teresita. se hacen celebrar varias misas en el santuario de Nuestra Señora de las Victorias, en Paris, pidiendo por la salud de la pobre niña. el 13 de mayo de 1883, en la fiesta de Pentecostés, teresita se vuelve hacia la imagen que se encuentra al lado de su cama.

"De repente, la Santísima Virgen me pareció hermosa, tan hermosa, que nunca había visto algo más bello. su rostro respiraba bondad y ternura inefables. Pero lo que me llegó hasta el fondo del alma fue la encantadora sonrisa de la Santísima Virgen.

En aquel momento, todas mis penas se desvanecieron…¡Ah, pensé, la Santísima virgen me ha sonreído, qué feliz soy!``.

Santa TeresitaTeresita está curada.

Querido/a Hermano/a; cuando la tristeza y la depresión, cuando no comprendas o no puedas asumir la pérdida de un ser querido (o su enfermedad) , te invito a pensar en esta historia, que está tomada de unas estampitas que se distribuyen en la Parroquia "Santa Teresita del Niño Jesús``, en Capital Federal, de Argentina. Y reza esta preciosa Oración a "Nuestra Señora de la Sonrisa". Su fiesta es el 13 de Mayo y los días 13 de cada mes…

Esta oración, es puesta aquí para que sirva de consuelo y esperanza, en la protección maternal de la santísima virgen, para todos aquellos hermanos y hogares que sufren por la pérdida de un ser querido… Pero, esta Oración puede hacer mucho bien espiritual también "a quienes necesitan ser sanados, están deprimidos, tristes, angustiados…"por familias en conflicto, los adictos, los que no encuentran sentido a la vida y piensan en el suicidio, los que viven en la soledad, los enfermos graves y terminales, etc…!Todos los que han perdido la Esperanza, pueden rezarla!!!...


Nuestra Señora de la SonrisaOración a "Nuestra Señora de la Sonrisa"

Virgen de la sonrisa, Madre de la Alegría.
Vengo a ponerme delante de tus ojos buenos.
Necesito esa luz de tus ojos serenos
y esa esperanza de tu rostro amable.
Te doy las gracias María, porque estás a mi lado
en todos los momentos.
Cuando sufro, tengo tu alivio.
Cuando estoy feliz, compartes mi gozo.
Vengo a buscar tu ayuda de Madre
para mí y para todos mis seres queridos.

(Pedir con humildad y confianza la gracia que se quiere obtener)

Te pido que hagas nacer en nosotros a Jesús.
Así podremos vivir con alegría,
y saldremos adelante
en medio de las dificultades de la vida.
Dános fortaleza, paciencia, valentía,
y mucha esperanza para seguir caminando.
Madre de la alegría, derrama tu consuelo
en todos los que están tristes y cansados,
deprimidos y desalentados.
que la hermosura de tu rostro,
lleno de fuerza y ternura, nos llene a todos de confianza,
porque comprendes lo que nos pasa
y somos valiosos
para tu corazón materno. Amén”

Puede Imprimirse
Monseñor jorge Eduardo Lozano
Obispo auxiliar y vicario Episcopal de la
Vicaría Devoto del Arzobispado de Buenos Aires.
Buenos aires, 18 de Octubre de 2004



…Todos los días son buenos para nacer y para morir..

Espero a mi hermana la muerte, y la acogeré sencilla y alegremente, en las circunstancias en que el señor decida enviármela"

Juan XXIII