Nuestro Hogar: un Pesebre
Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: "no teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a dios, diciendo: "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!"… (Lc.2:6-20)
EL MISTERIO DE LA NAVIDAD.
La BUENA NOTICIA llega a nuestros oídos; y espera ser recibida con prontitud, en los corazones de quienes la oyen!...
Penetremos, en este Misterio de la Navidad, con las palabras del Catecismo de la Iglesia Católica (525): "Jesús nació en la humildad de un establo, de una familia pobre (cf Lc 2,6-7); unos sencillos pastores son los primeros testigos del acontecimiento. en esta pobreza se manifiesta la gloria del cielo (cf 2,8-20). La Iglesia no se cansa de cantar la gloria de esta noche...”.
Con cuánto gozo y creatividad, se han escrito villancicos, Poesías, Canciones…En todas partes del mundo los niños, adolescentes, jóvenes y adultos, arman o realizan los pesebres, recordando este ACONTECIMIENTO que cambió la historia de la humanidad. es cierto también, que han pasado más de veinte siglos y todavía hoy, muchos lo siguen negando, ignorando, rechazando o aún no le conocen.
¡Hay que tener un 'corazón de pobre', para comprender cómo Dios, ha querido hacerse Hombre, para estar más cerca del hombre!.¡'Hacerse niño'para descubrir y experimentar todo el AMOR contenido en la Nochebuena!...
"Hacerse niño" con relación a dios es la condición para entrar en el Reino (cf Mt 18,3-4); para eso es necesario abajarse (cf Mt 23, 12), hacerse pequeño; más todavía: es necesario "nacer de lo alto" (Jn 3,7), "nacer de Dios" (Jn 1, 13) para "hacerse hijos de Dios" (Jn 1,12). El misterio de la Navidad es el Misterio de ese "admirable intercambio" (CIC 526).
¿QUIEN ES EL POBRE? ¡El pobre del Evangelio, es el que se 'reconoce necesitado tan sólo de Dios'; el de 'corazón pobre': que sabe que su único Tesoro es el Señor. Qué necesidad tenemos de "vivir en esa pobreza", los cristianos de hoy, para ser en el mundo lo que el Señor espera y desea de nosotros: Testigos de Su Amor, que se entrega a los demás; que se gasta por servir al Señor que en el hermano espera ser amado; que se reconoce pequeño, insignificante… pero amado como hijo mismo de Dios; salvado en la Cruz, para ser resucitado a la vida nueva de la Gracia…¡Es tan rico, el pobre del evangelio!¡Porque sabe que todo le viene del amor de Dios! A veces nos creemos tan autosuficientes, queremos hacer nuestro propio camino sin Dios, sin el hermano…
Hace unos días, llegó a mis manos esta historia, que compartió mi hijo Juan Pablo con sus hermanos del grupo juvenil parroquial. Creo, que nos será muy útil para descubrir QUE ES SER POBRE. Puede ayudarnos a descubrir dónde está el sentido de la Navidad, para nosotros…
"Un padre económicamente acomodado, queriendo que su hijo supiera lo que es ser pobre, lo llevó para que pasara un para de días en el monte con una familia campesina.
Pasaron tres días y dos noches en su vivienda del campo. en el carro, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su hijo: "¿Qué te pareció la experiencia?..."Buena"; contestó el hijo con la mirada en la distancia. "Y…¿qué aprendiste?", insistió el padre…
El hijo contestó: "Que nosotros tenemos un perro, y ellos tienen cuatro. nosotros tenemos una piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín… y ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay pececitos, plantas y flores y otras bellezas… que nosotros importamos linterna del Oriente para alumbrar nuestro jardín…, mientras que ellos se alumbran con las estrellas y la luna.Nuestro patio llega hasta la cerca…, y el de ellos llega hasta el horizonte. que nosotros compramos nuestra comida…; ellos , siembran y cosechan la de ellos. nosotros oímos CD`s…, ellos escuchan una perpetua sinfonía de calandrias, mirlos, pericos, ranas y otros animalitos… nosotros cocinamos en cocinas a gas y eléctricas…, ellos, todo lo que comen tiene el sabor del fuego a leña. Para protegernos nosotros vivimos rodeados de muros y alarmas…, ellos vivien con sus puertas abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos. nosotros vivimos conectados al celular, a la computadora y al televisor…, ellos en cambio están conectados a la vida, al cielo, al sol, al agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras y a su familia".
El padre quedó impactado por la profundidad de su hijo…y entonces el hijo terminó: "¡Gracias papá, por haberme enseñado lo pobre que somos!!!".
La historia, culmina con esta Reflexión: "Cada día estamos más pobres de espíritu y valoramos menos el disfrutar de la naturaleza, que son la verdadera fortuna de la vida. nos preocupamos por TENER, TENER Y MAS TENER; en vez de preocuparnos por SER".
Hasta aquí la historia. fuerte y profunda…
Aún , podemos decir algo más: "qué pobremente pobres fueron al campo este padre y su hijo… qué pobremente pobre volvió a la ciudad este padre…y qué rico de espíritu, volvió este hijo"…¿Verdad?...
Alguien pude pensar: ¿qué tiene que ver esto, con la Navidad… ¡Mucho, hermano! ¡Muchísimo!...No sabes cuánto…
NAVIDAD: "DIOS CON NOSOTROS" "Por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen y se hizo hombre" (Credo Niceno). El Verbo se encarnó para salvarnos reconciliándonos con Dios: "Dios nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados" (1 Jn 4,10). "El Padre envió a su hijo para ser salvador del mundo" (1Jn 4,14). "El se manifestó para quitar los pecados" (1 Jn 3,5)…El Verbo se encarnó para que nosotros conociésemos así el amor de Dios: "En ésto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él" (1 jn 4,9)…
El Verbo se encarnó para ser nuestro modelo de santidad: "Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí …” (Mt 11, 29). "Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí" (Jn 14,6)… El es, en efecto, el modelo de las bienaventuranzas y la norma de la ley nueva: "Amaos los unos a los otros como yo os he amado" (Jn 15, 12) . Este amor tiene como consecuencia la ofrenda efectiva de sí mismo (cf Mc 8, 34).
El Verbo se encarnó para hacernos "partícipes de la naturaleza divina" (2 P 1,4) …” (CIC 456 ss).
¡Esta es nuestra Identidad!: Somos Hijos de Dios, que es AMOR. La Navidad nos muestra ´el amor tan grande que El nos tiene'…
Y en el peregrinando de la vida, perdemos nuestra IDENTIDAD por el egoísmo, por cosas efímeras y por nuestro pecado que no nos deja ver dónde está nuestra ÚNICA RIQUEZA. Y "ensucia nuestra alma", nos impide vivir en el AMOR… El pecado, nos hace perder el sentido de nuestra vida, nos anula y logra que nos creamos autosuficientes; el pecado es el rechazo de DIOS y de Su AMOR…
HACERLE LUGAR EN EL CORAZON Si comprendiéramos que cada vez que rechazamos el pecado en nuestra vida, cada vez que nos "hacemos pobres", nos "hacemos niños"…entonces es Navidad en y para nosotros.
Cada vez que buscamos el Perdón de Dios, en el sacramento de la Reconciliación, volvemos al abrazo del Padre; nuestra alma se limpia y embellece…¡es entonces Navidad!...
El santo Padre Benedicto XVI, nos dice hermosamente: "…limpiamos nuestras casas, nuestras habitaciones, al menos una vez por semana, aunque la suciedad sea siempre la misma, para vivir en un lugar limpio, para recomenzar; de lo contrario, tal vez la suciedad no se vea, pero se acumula. Algo semejante vale también para el alma, para mí mismo; si no me confieso nunca, el alma se descuida y, al final, estoy siempre satisfecho de mi mismo, si no me confieso nunca, el alma se descuida y, al final, estoy siempre satisfecho de mí mismo y ya no comprendo que debo esforzarme también por ser mejor, que debo avanzar. Y esta limpieza del alma, que Jesús nos da en el sacramento de la confesión, nos ayuda a tener una conciencia más despierta, más abierta, y así también a madurar espiritualmente y como persona humana" ("A niños de Primera comunión".Roma, 15.10.05).
Por aquí debo comenzar: Para que en esta Navidad, el Señor encuentre un lugar en mi corazón; para que mi alma se transforme en un pesebre para El .
NAVIDAD: FIESTA DE LA FAMILIA Hace un tiempo ya, tuve la alegría de entrevistar a Monseñor Eduardo V. Mirás, hoy nuestro Arzobispo emérito. En ella, dejó para nosotros y los oyentes de nuestro programa radial, un hermoso Mensaje de Navidad, que quisiera compartir con vos.¡Es para meditarlo mucho y en profundidad!...
La Navidad, tiene dos características fundamentales como fiesta cristiana: primero, es la fiesta de la familia. Es Jesucristo, que viene a nacer en el seno de un hogar y a santificar lo que es la familia humana. Nace como nosotros, de madre humana; acepta para sí, un hombre que va ha hacer las veces de su padre, durante todo el tiempo que este hombre vivió, que fue José. El nacimiento de Cristo marca el principio de lo que solemos llamar la Sagrada Familia…Y por lo tanto es una'fiesta del hogar'; una fiesta que nos tiene que recordar todos los Valores de la Familia, para pedir por ellos y para comprometernos a mantener estos Valores y defenderlos, en todo orden…
En segundo lugar, es la 'fiesta de la Paz'. ¡Ha nacido para nosotros el Príncipe de la Paz, en la Navidad!. Cristo viene a poner en nuestra vida: paz con dios…y paz con nuestros hermanos. a darnos equilibrio en nuestra vida, al venir a asumir toda nuestra realidad; y al hacerse responsable de nuestros pecados, para que nuestros pecados puedan ser perdonados, nos une a DIOS, nos pone en paz con El; y al mismo tiempo, nos da la posibilidad de estar siempre plena y perfectamente unidos a los hermanos…”.
¡NO TENGAN MIEDO! Estas palabras dichas por el Ángel a los pastores, hoy son también para nosotros: ¡no tengamos miedo¡, de "hacerle un lugar a Dios, en nuestro corazón" . Llega con humildad y delicadeza, a nosotros: pobre, envuelto en pobres pañales, recostado en un pesebre, acompañado por pastores y animales…Sí, viene a nosotros pobre, enfermo, agobiado, solo, triste, marginado, con hambre, feliz, desesperado, frustrado, sin techo ni abrigo, borracho, drogadicto, sin trabajo, víctima de la violencia, el despojo, la incomprensión, la calumnia…tal vez muchas veces molesta e incomoda… ¿Y sabes algo?... Espera encontrar "un lugar en nuestro corazón, en nuestra vida cotidiana"…
No tengamos miedo, de "darle acogida" . Es "DIOS CON NOSOTROS", esperando ser amado…
No tengamos miedo, de acercarnos al Sacramento de la Reconciliación (o Confesión), para que así nuestro propio corazón sea Su pesebre, pobre , limpio y bello…¡con la Belleza del Dios Amor ¡…
No tengamos miedo, de "celebrarlo en la Santa Misa dominical" y "comerlo en la Eucaristía, Pan de vida. Allí comprenderemos que sólo El es nuestra RIQUEZA…
No tengamos miedo, de "hacerle lugar en nuestra familia"; porque con el Señor, el amor que nos une se hace "más fuerte y pleno"…
No tengamos miedo. porque con Cristo en nuestra vida, todos los días podemos vivir la Navidad…Que así sea…¡Feliz Navidad!...
Sergio Bacigalupe
Revisión de Texto: Padre Carlos Ríos, cura Párroco de Santa Teresa

Mientras se encontraban en Belén, le llegó el tiempo de ser madre; y María dio a luz a su Hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo recostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el albergue. En esa región acampaban unos pastores, que vigilaban por turno sus rebaños durante la noche. De pronto, se les apareció el ángel del Señor y la gloria del Señor los envolvió con su luz. Ellos sintieron un gran temor, pero el Ángel les dijo: "no teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor. Y esto les servirá de señal: encontrarán a un niño recién nacido envuelto en pañales y acostado en un pesebre". Y junto con el Ángel, apareció de pronto una multitud del ejército celestial, que alababa a dios, diciendo: "¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres amados por él!"… (Lc.2:6-20)
La Navidad, tiene dos características fundamentales como fiesta cristiana: primero, es la fiesta de la familia. Es Jesucristo, que viene a nacer en el seno de un hogar y a santificar lo que es la familia humana. Nace como nosotros, de madre humana; acepta para sí, un hombre que va ha hacer las veces de su padre, durante todo el tiempo que este hombre vivió, que fue José. El nacimiento de Cristo marca el principio de lo que solemos llamar la Sagrada Familia…Y por lo tanto es una'fiesta del hogar'; una fiesta que nos tiene que recordar todos los Valores de la Familia, para pedir por ellos y para comprometernos a mantener estos Valores y defenderlos, en todo orden…