
Juan Pablo II: Imagen viva de “Jesús Buen Pastor”
16 de Octubre de 1978: Inicio de su Pontificado – Homenaje de PEREGRINANDO
Introducción
”A la humanidad, que en ocasiones parece como perdida y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece como don su amor que perdona, reconcilia y vuelve a abrir el espíritu a la esperanza. El amor convierte los corazones y da la paz. ¡Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Divina Misericordia!
Señor, que con la Muerte y Resurrección revelas el amor del Padre, nosotros creemos en Ti y con confianza te repetimos hoy: Jesús, confío en Ti, ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.
Estas palabras, que abren nuestro corazón a la recepción de la Misericordia de Dios, son parte del Mensaje póstumo del amado y llorado. JUAN PABLO II para el “Regina Coeli” del Domingo de la Divina Misericordia, leído tras la celebración de la Santa Misa en sufragio del Papa, en la Plaza de San Pedro.
Estas palabras exteriorizan el corazón sacerdotal del Buen Pastor de este Papa Grande, de la historia de la Iglesia.
UN PONTIFICADO GRANDE
El 16 de Octubre de 1978, luego de un largo cónclave (con 8 votaciones) el joven cardenal polaco karol Wojtyla, de 58 años era elegido como nuevo sumo pontífice, como sucesor de San Pedro. Por abrumadora mayoría, los cardenales habían votado a un hijo de la Iglesia, que venía de un país lejano, de un gobierno marxista y ateo. ¡Allí estaba Dios, dándonos un Mensaje, estaba la santísima Virgen, mostrándonos el amor de predilección con que le acompañaba desde su nacimiento.
El mismo día del inicio de su pontificado – el 22 de octubre, ya se veía que este “hombre de Dios” tendría una manera cercana, íntima, profunda para encontrarse con sus hijos. Aquel día, luego del Himno rompía con la tradición: se acercaba a la multitud, permitiendo que lo tocaran, besaba los niños, enfermos y ancianos, tocaba las flores, fotos y regalos que le mostraban; con su báculo en lo alto, dibujó la señal de la cruz, para bendecir a todos…¡Gestos, que le acompañaron todo su Pontificado!. Incluso, cuando ya le costaba moverse. Nunca dejó de hacerse sentir cercano ni de sentir cercanos a quienes llenaban las plazas, iglesias…en el mundo, cuando sus viajes apostólicos.
¡Todo en Juan Pablo II, era una catequesis! Gestos, palabras, Cartas y Encíclicas, las enfermedades de tantos años, el atentado, y también fue una maravillosa catequesis, su agonía y su muerte. Ahora, el siervo de Dios Juan Pablo II, nos sigue catequizando desde el cielo, nos sigue llamando a la conversión auténtica, como aquel día que gritaba al mundo, al inaugurar su pontificado: “¡No tengáis miedo! Abrid las puertas a Cristo!...” Mas tarde, confesaría”: Cuando el 22 de octubre de 1978, anuncié en la Plaza de San Pedro las palabras: “¡No tengais miedo!”, no me di cuenta de lo lejos que iban a llevarme a mí y a toda la Iglesia”.
Luego de 27 años casi, los cristianos, ¿hemos comprendido aquella exortación? (¡Palabras siempre nuevas, porque tienen s fundamento en Cristo y su Evangelio!): ”¡No tengan miedo de CRISTO! Él no provoca la alienación de vuestra identidad; no envilece, no degrada ni rebaja vuestra razón; no oprime vuestra libertad. Él es el Hijo de Dios, encarnado, muerto, resucitado por nosotros y nuestra salvación, esto es, por nuestra liberación auténtica y total. Él, Dios, ha querido hacerse realmente uno de nosotros, nuestro Salvador, nuestro Redentor, nuestro Amigo, nuestro Hermano”.
Por algo, nuestro actual y querido Papa BENEDICTO XVI, las ha tomado al inicio de su pontificado, presentándolas como Programa de Vida.
A todos lados, llevó el Mensaje de Cristo y en toda ocasión, nos quiso hacer comprender que: “La dignidad de los fieles laicos se nos revela en plenitud cuando consideramos esa primera y fundamental vocación, que el Padre dirige a todos ellos en Jesucristo por medio del Espíritu: la vocación a la santidad o sea, a la perfección de la caridad”.
La convicción que debemos compartir y extender es que la llamada a la santidad está dirigida a todos los cristianos. No se trata del privilegio de una elite espiritual. No se trata de que algunos se sientan con una audacia heroica. Menos aún se trata de un tranquilo refugio adaptado a cierta forma de piedad o a ciertos temperamentos naturales. Se trata de una gracia propuesta a todos los bautizados, según modalidades y grados diversos”.
Quisiéramos mostrar como DIOS ha estado de una manera extraordinaria en la vida, enfermedad, ministerio petrino y en su misma muerte. Juan Pablo II, ha sido siempre un hombre orante; desde niño, ha ido buscando con corazón agradecido, responder a las manifestaciones del amor misericordioso de Dios. Sobre todo, en los momentos difíciles (como la muerte de sus seres queridos), en la persecución del gobierno de su Polonia natal, en la cruz de la enfermedad: “La Cruz ha venido a ser para nosotros la Cátedra suprema de la verdad de Dios y del hombre…La Cruz se transforma también en símbolo de esperanza. De instrumento de castigo, se convierte en imagen de vida nueva, de un mundo nuevo”.
1832: UNA PROFESÍA
El pueblo polaco, vio en la elección de KAROL WOJTYLA, el cumplimiento de una profecía del poeta católico y nacionalista Juliusz Slowacki (1809-1849), que se cumplió un siglo y medio después.
Entre las contiendas el Señor tañe una gran campana y prepara el trono para un Papa eslavo. Un pontífice que no retrocederá ante las espadas como hizo el Papa italiano (Gregorio XVI, que apoyó al zar de Rusia para dominar Polonia) Con la audacia que Dios otorga, se enfrentará al enemigo. ¡Para él el mundo es polvo! Su faz, por la palabra, brilla cual faro por sus servidores, y tras el irán hacia la luz de Dios multitudes crecientes. Por sus plegarias y sus mandatos no sólo el pueblo, sino también el sol obedecerá: ¡Su fuerza es milagrosa! Ya se acerca el que infundirá nuevas fuerzas al mundo: quedará detenida la sangre de nuestras venas a los corazones, en su movimiento imperceptible, llega la luz divina. Hará realidad su propio pensamiento. ¡Su fuerza de espíritu! Es precisa la fuerza para levantar el mundo del Señor; y vendrá un Papa eslavo, para el pueblo un hermano. Vuelca bálsamos de luz en nuestros corazones al tiempo que un coro de ángeles desciende para colocar una limpia flor en el trono.
Repartirá amor…; mostrará la fuerza natural tomando el mundo en sus manos. Como un himno, al igual que palomas, sus palabras surcarán el espacio, el cielo se abrirá por ambos lados, porque se puso en pie para formar un mundo y crear un trono. Habiendo propagado su mensaje, conseguirá hacer una hermandad de las naciones y que las almas vayan a su último fin a través de las hogueras de los sacrificios. Le ayudará la fuerza espiritual de cien naciones, una fuerza sobrenatural visible en la tierra. ¡Aquí! Un espíritu así, pronto veréis. Primero su sombra, luego su rostro…, la salud encenderá el amor y traerá la salvación al mundo. Barrerá el zaguán y limpiará el interior de las iglesias. Él mostrará a Dios a través de sus criaturas, tan claramente como la luz del día.
EL MILAGRO
El 13 de mayo de 1981, mientras saludaba a los miles de fieles, Juan Pablo II es herido de gravedad con un arma de fuego.
El doctor Crucitti definió como “milagro”, que en ese atetado el Santo Padre no muriera. Porque uno de los proyectiles, por la escasa distancia a la que fue disparado (a 350 metros por segundo), pasó a escasos milímetros de la aorta central.
¡Era el día de Nuestra Señora de Fátima!; y el mismo Papa dijo que era ella quien había desviado la bala…
TESTIMONIO QUE CONVIERTE
Doménico del Río, cronista del pontificado de Juan Pablo II, pasó de ser uno de los mayores críticos del Papa a ser un profundo admirador.
Del Río nació en Roma. Fue sacerdote capuchino y misionero, pero en su corazón entró un espíritu de aguda crítica que lo llevó a pedir el estado laical y casarse.
…criticó duramente a Juan Pablo II. Sus viajes le parecían triunfalistas y antievangélicos. Tanto es así que la Sala de Prensa de la Santa Sede le impidió participar en uno de ellos. A partir de aquel incidente, la vida de Del Río comenzó un nuevo giro. Juan Pablo II se encontró personalmente con él de forma no oficial. Comenzó a descubrir aspectos del Papa que hasta entonces no conocía. Se dedicó entonces a investigar sobre la vida del Pontífice, y escribió cinco libros, el último llamado “KAROL, EL GRANDE”.
Cuando yacía gravemente enfermo dijo a un amigo: “Quisiera que le dijeras al Papa que le doy las gracias…Dile que le doy las gracias, con humildad, por la ayuda que me ha dado a creer. Me ha ayudado la fuerza de su fe. Al ver que creía con tanta fuerza, entonces yo también encontraba fuerza. Esta ayuda la recibía al verle rezar, cuando se pone en Dddios, se ve que esto le salva de todo (fuente CRISTO HOY; 7-13/04/05)
¿No te ayuda a vos también? A mí, sí!
DESDE EL CIELO
La Reina de la Paz, se aparece a seis videntes en la pequeña aldea de Medjugorje, desde hace ya 24 años; pidiendo conversión y penitencia…
“Ivan Dragicevic (uno de los seis videntes) estaba en una misión en los Estados Unidos el 2 de abril. Al día siguiente, 3 de abril, domingo de Divina Misericordia, fue a Bangor, Maine, a dar una charla y observó que todos estaban consternados por la muerte del Santo Padre. Ivan le dijo a la audiencia en Maine, que la víspera, el sábado 2 de abril, estando en una parroquia en New Hampshire, recibió su aparición diaria justo unas horas después de la muerte del Papa, debido a la diferencia horaria con Europa. Explicó luego que cuando la Santísima Virgen se le apareció, estaba sola como de costumbre, pero que luego ¡el mismísimo Santo Padre apareció a la izquierda de nuestra Señora. Llevaba una larga túnica blanca y una capa dorada! Ivan dijo que se lo veía muy joven y que ambos, el Santo Padre y La Virgen, estaban felices. La Virgen le dijo a Ivan: ¡Él es mi hijo, está conmigo!
Ivan le contó al grupo que luego de la aparición quedó tan sobrecogido que apenas pudo dormir! Las personas que asistieron a la aparición comentaron que nunca habían visto tan feliz a Ivan (www.mensajerosdelareinadelapaz.org/JuanPabloII.html)
UNA SEÑAL DIVINA
El lunes 19 de mayo de 2003, durante la misa de acción de gracias por su cumpleaños, en la plaza de San Pedro y ante una multitud de fieles, muchos de ellos polacos, Juan Pablo II habló de su muerte. Sus palabras fueron: “El día que llegue mi muerte me encomiendo a la Divina Misericordia y a la Madre de Dios (…)”. Y es aquí la gran señal que Dios le dio a él y a nosotros. El Papa murió el primer sábado de mes (día especial de la Virgen) y luego de celebrar la misa de la Divina Misericordia, como corresponde a la Celebración eucarística de ese sábado 2 de abril por la noche (Fuente CRISTO HOY).
¡Que, al recordar el inicio del pontificado de este Papa grande de la Iglesia; nos animemos a vivir su mensaje: “Contemplar a Cristo implica reconocerlo dondequiera que Él se manifieste, en sus multiformes presencias, pero sobre todo en el Sacramento vivo de su Cuerpo y de su Sangre”. “La Iglesia vive del Cristo eucarístico, de Él se alimenta y por Él es iluminada”.
Bendición del Estudio
Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo,y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado. Y yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo" (Mt 28, 18 -20).
Esta es la misión que Jesús Resucitado, dio a los discípulos, antes de subir al cielo. Misión que, desde "Peregrinando", hemos comprendido hace ya muchos años. misión a la que queremos ser "siempre fieles"...
Para cumplirla mejor el pasado sábado 7 de mayo de 2005, en las vísperas de la jornada mundial de las comunicaciones sociales; que se celebra en la Fiesta Litúrgica de la "Ascención del Señor", pudimos inaugurar el Estudio de "Peregrinando". Un lugar muy humilde, con una computadora que nos permitiría ´realizar un nuevo apostolado comunicacional `: los folletos de "Catequesis Ocasional" para pueblos y lugares donde pudiéramos llegar.
El Padre CARLOS RÍOS, Cura Párroco de Santa Teresa fue quien "bendijo este lugar dedicado al Anuncio de la Buena Noticia".
El Estudio llevaría, desde ese momento, el nombre de "JUAN PABLO II", el Papa GRANDE como ya lo llamaban todos a pocos momentos de su muerte. Este nombre, fue elegido por quienes hacemos Peregrinando, porque "él nos ha dejado un testimonio formidable y un magisterio extraordinario...Porque Juan Pablo II, llevó a todos los rincones del mundo la Palabra y el amor de Cristo y de Su Iglesia"...
Las fotos reflejan la humildad de aquel momento y el gozo de poder tener nuestro lugar propio para , desde allí, evangelizar, compartiendo el amor de Jesús. Más de 5000 folletos de Catequesis se elaboraron, en los primeros meses.
Hoy este Estudio, por gracia de Dios e intercesión del mismo siervo de Dios Juan Pablo II, ha crecido y está equipado para: tener un momento de necunetro con el Señor, en la Oración; contar con el servicio de Internet, que hoy se nos hace muy necesario; dos computadoras que nos permiten diagramar los folletos, crear nuestras Propuestas radiales y desde un enlace, poder realizar producciones radiales para FM "Estación Máxima" - 95.3 mhz.
Confiamos esta obra de amor al Señor, a la oración de todos los que ingresen a nuestro sitio web y a la intercesión del siervo de Dios Juan Pablo II. Abrigados en el corazón maternal de María Santísima.

